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El G8 y la inversión de impacto (2): Fortalecer las empresas sociales


6 agosto, 2015

Por José Moncada

En el anterior post comenzamos a hablar de las medidas propuestas por los países del G8 en el Social Impact Investment Taskforce para promover el emprendimiento social y la inversión de impacto. Hoy hablaremos de las medidas más interesantes que han adoptado los países del G8 para impulsar el ecosistema de las empresas sociales.

El G8 constata que, a pesar de que cada vez hay más emprendimiento social, el apoyo y los recursos financieros disponibles para las empresas sociales siguen siendo limitados, especialmente en la fase más temprana del negocio, y esto hace que sea especialmente difícil arrancar una empresa social.

Para paliar este problema, el G8 sugiere que los Estados proporcionen subvenciones y otras ayudas. Un ejemplo lo tenemos en el Reino Unido con el Investment and Contract Readiness Fund, un fondo de 10 millones de libras gestionado por el Social Investment Business,  que concede subvenciones de entre 50,000 y 150,000 millones de libras a empresas sociales para ayudarles a arrancar, de modo que más adelante puedan levantar capital privado para continuar su actividad (investment readiness). Otros ejemplos los encontramos en Estados Unidos, con el Social Innovation Fund, y en Australia, con el National Australia Bank Impact Readiness Fund.

Las subvenciones pueden suponer una gran ayuda en los primeros días, pero lógicamente no son sostenibles a largo plazo. Por ello, el G8 recomienda complementarlas con inversiones en forma de equity, esto es, inversión en el capital de las empresas sociales. El Reino Unido ha sido también pionero de este tipo de medidas, creando el mayor fondo Europeo de inversiones de impacto social: el Big Society Capital. Este fondo está dotado con 600 millones de libras. El origen de este dinero es interesante: 400 millones de libras proceden de las cuentas bancarias durmientes no reclamadas por sus dueños. Los otros 200 millones de libras fueron aportados a partes iguales por los cuatro mayores bancos que fueron rescatados durante la crisis en el Reino Unido. Otro ejemplo interesante lo encontramos en Francia, donde se ha dado un nuevo impulso a los ‘Fonds d’investissement solidaires 90/10’. Son fondos de inversión que invierten el 90% de su patrimonio en activos éticos (inversión socialmente responsable) y el otro 10% en empresas sociales. Nuestro país vecino tiene una interesante panoplia de instrumentos financieros de finances solidaires, con un régimen fiscal muy atractivo. Desde 2006 la cantidad total del llamado ahorro solidario se ha multiplicado por 5 en Francia.

El G8 considera que es importante que existan instrumentos financieros disponibles para las empresas sociales, pero constata que es común que estas empresas y organizaciones no sepan cómo acceder a ellos, o el acceso sea difícil. Por ello, según el G8 juegan un papel importante las organizaciones que proporcionan asesoramiento y soporte a la captación de capital y la correcta gestión de este. Iniciativas como la Financing Agency for Social Entrepreneurship, organización fundada por Ashoka Alemania, asisten y consultan empresas y organizaciones de impacto social en la obtención de capital de crecimiento.

Para concluir, desde la Bolsa Social queremos resaltar que otros países que no son parte del G8 han comprendido la importancia de las recomendaciones del G8 y han adoptado medidas importantes en esta línea. No hay que irse muy lejos para encontrarlos. Nuestro vecino, Portugal, ha creado su propia Portuguese Social Impact Investment Taskforce, que ha producido un informe sobre cómo llevar a la realidad las recomendaciones del G8. Entre otras cosas,  nuestros vecinos lusos han creado el Portugal Social Innovation Fund, como parte del programa Portugal Inovação Social para promover el impacto social. Este fondo está dotado de 150 millones de euros que proceden de los fondos estructurales europeos. La mayor parte del fondo se destinará a financiar empresas sociales, bonos de impacto social (hablaremos de ellos pronto) y un programa de fortalecimiento del ecosistema de apoyo del emprendimiento social (capacity building). Se espera el lanzamiento del fondo a principios de 2016.

El G8 sugiere otras medidas. Nosotros sólo hemos señalado las más destacadas. Desde la Bolsa Social estamos convencidos de que se podrían aplicar medidas similares en España, porque existe la necesidad y la oportunidad de hacerlo. En el siguiente post, hablaremos de otras medidas del G8, en este caso las destinadas a promover la creación de una cultura de la inversión de impacto social.

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